Sal para el clorador salino
Calcula los kilos de sal que necesita tu piscina para el clorador salino, tanto en la puesta a punto como en la reposición.
Cuánta sal necesita un clorador salino
Un clorador salino fabrica cloro a partir de la sal disuelta en el agua. Para que funcione, el agua debe tener una concentración de sal concreta, normalmente entre 4 y 5 gramos por litro (revisa el manual de tu equipo, algunos piden de 3 a 6). Es una salinidad muy baja, apenas perceptible al gusto.
El cálculo es directo, porque la sal no «se gasta»: solo se pierde cuando se diluye (lluvia, relleno por evaporación, retrolavados del filtro). Por eso hay dos momentos: la puesta a punto (piscina nueva o recién llenada) y la reposición (subir de la sal actual a la objetivo).
Piscina nueva de 48.000 litros que necesita 5 g/L: (5 − 0) × 48.000 ÷ 1000 = 240 kg de sal, unos 9,6 sacos de 25 kg. Se echa con la depuradora en marcha y el clorador apagado, y se deja disolver 24-48 horas antes de encenderlo.
Usa sal específica para piscinas (cloruro sódico, sin aditivos ni antiapelmazantes). Reparte la sal por el fondo o disuélvela poco a poco; no la eches por el skimmer para no dañar la célula del clorador.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta sal necesita una piscina por primera vez?
La que haga falta para llegar a la salinidad que pide tu clorador (normalmente 4-5 g/L). Para 48.000 litros a 5 g/L son unos 240 kg.
¿Qué sal se usa en un clorador salino?
Sal específica para piscinas: cloruro sódico puro, sin antiapelmazantes ni yodo. La sal de mesa o con aditivos puede dañar el equipo.
¿Cada cuánto hay que reponer sal?
Solo cuando baja la salinidad: tras lluvias fuertes, rellenar mucha agua o hacer varios retrolavados. Mide con tiras o con el propio clorador y repón lo que falte.
¿Se nota la sal al bañarse?
Muy poco. A 4-5 g/L el agua es unas siete veces menos salada que el mar; la mayoría de la gente apenas la percibe y resulta muy suave para la piel.
¿Qué nivel de sal es el ideal?
El que indique el fabricante de tu clorador. Si te pasas, el equipo puede avisar de «sal alta»; si te quedas corto, no genera cloro suficiente.